
El Peso. Probablemente ya estaba hace años pero como tantas otras cosas que estan y casi ni se notan. Fue hace poco, yo creo que a los 27, cuando se manifestó El Peso. Si, fue a al cumplir los 27, y no lo digo porque sea una edad maldita, que lo es.
El peso. Que es una cosa que ni se puede tocar pero que está al final de los ojos, donde casi nadie mira (porque si uno se fija solo en la boca no, qué va, ahí nunca se ve El Peso).
El Peso. Que tampoco se puede sostener en los brazos como todo lo que pesa.
Hay días en los que se siente menos, eso es verdad. Y ahí es cuando una puede jugar a "si fueras un animal cuál serías...", creer en la comunas en Paris o cualquier otra ciudad azul, o reirse durante diez minutos seguidos de monstruos que se llaman Judith (que definitivamente, no es nombre para un monstruo).
No existen dietas para el Peso, ni píldoras, o cualquier otra solución rosa. Y lo mas fuerte, porque es que es muy fuerte en nuestro caso, es que sigue conviviendo con los sueños. Tan firme que casi da pena, no?
Una cosa antes de dormir(que ya hace frío y se duerme bien):
Tú crees que seremos valientes y siempre saltaremos por la ventana? Yo creo que... a estas alturas, yo creo que sí.
Dorian -a cualquier otra parte-





